Los bufetes que se anticipen a los futuros cambios saldrán reforzados

Los despachos de abogados que no sólo reaccionen a las realidades actuales del mercado legal, sino que logren entender dónde estarán en los próximos años, tendrán una clara ventaja competitiva, según Georgetown Law.

El jugador leyenda del hockey, Wayne Gretzky, explicó una vez cuál era la clave de su éxito: «No jugar donde está el disco, sino donde el disco va a estar». La observación hecha por Gretzky ha sido muy citada en el ámbito empresarial y es especialmente apta para los dirigentes de las firmas legales en el actual contexto.

En los seis años y medio desde el inicio de esta gran crisis, el mercado de los servicios jurídicos ha cambiado de forma fundamental y, probablemente irreversible. Según refleja el estudio Report on the State of the Legal Market 2015, elaborado por el Centro de Estudios de la Profesión Legal de la Universidad de Georgetown y Thomson Reuters, el principal cambio que se ha dado ha sido que se ha pasado rápidamente a un mercado de compradores, donde los clientes han asumido el control total de las decisiones de cómo hay que entregar los servicios legales. Las empresas han insistido en el aumento de la eficiencia, la previsibilidad y mayor rentabilidad del asesoramiento que compran.

El estudio destaca como concusión que es más importante que nunca que los bufetes miren en su estrategia a largo plazo en sus prácticas, clientes y mercados. La clave para las firmas no será sólo reaccionar a las realidades del mercado de hoy, sino entender dónde puede encontrarse el despacho en 3, 5 o 10 años. Los bufetes que lo consigan «tendrán una ventaja competitiva en un mercado legal con muchos cambios».

Los indicadores que recoge el informe muestran que en 2014 la demanda de servicios jurídicos tuvo un crecimiento modesto en los bufetes de EEUU –la mayor industria legal del mundo–, tras la caída de 2013, pero la productividad sigue siendo un problema, por el pequeño aumento de abogados y la rebaja de honorarios, que será permanente. Otra de las conclusiones es que se ha detectado durante el pasado año una menor disposición de los clientes de negocios a perseguir opciones de litigios.

Mayor trabajo interno

En los últimos años se ha hecho evidente una tendencia que ha crecido en 2014: la cantidad de trabajo legal que se ha ido derivando de los bufetes a los departamentos internos de las compañías. Georgetown Law, citando un informe de Altman Weil, revela que el 63% de empresas está asumiendo internamente trabajo que solía dar a despachos externos. En 2015, los departamentos in house prevén seguir creciendo.

Por si no fuera poco la disminución de honorarios y la reducción de trabajo para los bufetes en beneficio de las asesorías internas de las empresas, los despachos se están enfrentando a un enemigo hasta ahora casi desconocido: «el dramático aumento de competidores no tradicionales en el mercado legal».

En los últimos dos años, el fenómeno ha sido particularmente evidente en Reino Unido, pero también en EEUU y otros países. La aparición de firmas como RivierLaw, Redgrave, Axiom u otros muchos ejemplos que están o que llegarán y las nuevas estrategias de los brazos legales de las grandes firmas mundiales de auditoría –EY, PwC, Deloitte y KPMG–, que están aumentando espectacularmente su plantilla de abogados y su penetración geográfica, cambiará la situación. Este nuevo escenario puede erosionar con el tiempo la cuota de mercado de los actuales bufetes y es probable que cambie la dinámica del sector de los servicios jurídicos de manera significativa. «Claramente, está emergiendo un mercado mucho más dinámico y competitivo», subraya el informe.

La resistencia a los cambios

«Es difícil convencer a una sala llena de millonarios de que lo que están haciendo está mal», bromeó un experto norteamericano del sector legal. Los líderes de los bufetes más importantes tienen un reto muy difícil: convencer a sus socios de la necesidad de hacer cambios fundamentales cuando el beneficio por socio –aunque ha caído– sigue siendo alto.

Además, apunta el informe, en los abogados hay un conservadurismo inherente (perciben el cambio como una amenaza y no como una oportunidad).

Los principales indicadores del sector legal

– Durante 2014, el número de abogados de los bufetes de EEUU creció un 1,4%, con lo que la productividad en el mercado fue negativa.

– El crecimiento del beneficio por socio fue modesto en 2014: un 5,1% en las cien grandes firmas y un 3,4% en los siguientes cien bufetes.

– El 43% de las asesorías jurídicas internas quiere aumentar su fuerza laboral en 2015, y el 26% plantea reducir en letrados externos.

– Proliferan los competidores no tradicionales en el sector jurídico y aumentan de forma espectacular los brazos legales de las ‘Big Four’.

– Se ha producido una segmentación más clara y creciente de bufetes de «alto rendimiento» frente a todos los demás en el sector legal.

DIARIO EXPANSIÓN